Todos los partidos políticos pretenden apoderarse del poder político, que es lo mismo que decir apoderarse de la fuerza. Con la fuerza no es posible que domine la razón, y donde no hay razón no puede haber ni moral, ni libertad , ni nada de nada. Es por ello que nosotros somos enemigos acérrimos de todos los partidos políticos , sea cual sea su nombre.
Donde hay política hay gobierno; donde hay gobierno hay autoridad; donde hay autoridad no hay libertad, y donde no hay libertad se pierde el sentido moral y la justicia es imposible.