Una de las mejores cosas del mundo es poder reirse de si mismo. Cuando vas por la calle y te tropiezas con un bordillo, o te pegas un cosqui de los grandes llevando tacones de 13 centímetros (o de 4 que es mucho peor),beber en un vaso con hielo y que al caer te salpique todo el vodka en la cara, también cortar el pan con el cuchillo por el lado que no tiene sierra, o sino, cuando vas a a ver una peli porno de noche y no has encajado bien los auriculares y suena por toda la casa, mejor todavía cuando te haces una paja y de la emoción pegas un ostión y dejas todo perdido. Caballeros y caballeras, reirte de todo esto es una cosa maravillosa.